Entrevista H arquitectes. Premio Enor Arquitectura Joven

Entrevista a Xavier Ros Majó, miembro de H arquitectes, estudio ganador del Premio Enor Arquitectura Joven por Gimnasio 704 en Barberá del Vallés.

 

14 noviembre 2011

 

“Siempre hemos tenido presente la sostenibilidad como un compromiso ético, lo exigiese o no el proyecto”


"Cada vez más la sostenibilidad es un aporte importante al proyecto".


Bajo el nombre de “Gimnasio 704” se presenta un proyecto que ha sabido responder a numerosos y difíciles retos como es una rápida ejecución, económica, ligera y a la vez sobre un terreno de baja consistencia. Tales méritos le hicieron acreedor del premio Ascensores Enor de Arquitectura Joven. Sus autores son los miembros del estudio H arquitectes: David Lorente, Josep Ricart, Roger Tudó y Xavier Ros, que es quien responde a las preguntas de esta entrevista.

 

¿Cómo se gestó?

Es un encargo público, un encargo inesperado y de muy poco tiempo de ejecución. Se gestó tratando de dar respuesta a las necesidades del cliente que era construir muy rápido y en una situación muy difícil porque el terreno era muy malo, muy poco resistente. Y se gestó con sentido común y, sobre todo, intentando encontrar el sistema adecuado para responder con el mínimo de gestos a la mayor o a la más compleja de las preguntas que teníamos como demanda.

 

En esa celeridad impuesta por la propia naturaleza del encargo ¿habéis dejado al margen todo cuanto podría ser adjetivo?

No hemos renunciado a lo adjetivo pero sí ha quedado relegado a un papel menos definitivo. Buscamos la efectividad de los materiales de forma poliédrica. Por ejemplo, la estructura, esperábamos que funcionase porque era ligera, porque era rápida de montar, que funcione porque es un material interesante y que funcione porque al final es la expresión, tanto por dentro como por fuera de la fachada y del interior.

 

¿Es la sostenibilidad un factor determinante?

Cada vez más. En este caso concreto, la sostenibilidad es un aporte importante al proyecto, no como objetivo único, pero ya desde el inicio es algo que está ahí. Y no como moda o como algo que vende. Siempre lo hemos tenido presente como un compromiso ético y de responsabilidad. En este edificio no era el problema, ni estaba sobre la mesa, pero es una cuestión que está presente.

 

El trabajo en equipo es también otra de vuestras señas de identidad, de hecho el vuestro es un estudio con un alto número de miembros. Pero además sois partidarios del trabajo colectivo. ¿Cómo os organizáis?

Somos cuatro socios desde que terminamos la carrera hace diez o doce años, y en estos últimos años hemos contado con seis, siete u ocho personas cuando más en función de la demanda. Somos un equipo proporcional a la demanda del trabajo que realizamos. Pero el trabajo en equipo ya no es solo con la gente del estudio, sino también con otros estudios especializados en otros temas, con expertos en estructuras, en arquitectura sostenible, etcétera. En el trabajo que estamos llevando a cabo ahora, que es un edificio para la Universidad Autónoma de Barcelona hay treinta personas trabajando en ello.

 

¿Hay alguna preferencia entre cliente público y privado?

Trabajamos indistintamente para clientes públicos o privados. Lo que no tuvimos nunca fueron promotores de viviendas cuando era común en otros estudios. Desde hace seis o siete años empezamos a trabajar también con clientes del ámbito público, pero a la hora de establecer preferencias, no tenemos favoritos. El cliente privado suelen ser viviendas va a ser cliente una vez, y existe una dependencia muy grande del proyecto. El cliente público sigue muy de cerca cuestiones relativas al proyecto, pero en el fondo no es su casa. En el público sí que hay más libertad, porque pese a que hay un control, en el fondo que el edificio sea bello o no, no les preocupa.

 

¿Y a vosotros os preocupa la belleza?

A nosotros nos pasa que, siendo cuatro, e incluso a veces diez, la belleza que tiene un punto de subjetivo, a veces cuesta defenderla. Podemos discutir sobre un sistema porque es ligero, porque es rápido, porque es barato o es caro. Pero porque es bello… eso es muy subjetivo. Evidentemente nos gustan las mismas obras, los mismos arquitectos, nuestros gustos son muy parecidos pero hablamos relativamente poco de la belleza como tal.

 

¿Qué proporciona un premio como el Ascensores Enor?

Es una satisfacción personal para el equipo. Es una satisfacción sobre todo porque hemos dedicado muchas horas de esfuerzo y que te lo reconozcan arquitectos, muchos de ellos son nuestros referentes, eso nos produce mucha ilusión y, en el fondo, el premio es como una medalla. Es un reconocimiento y es algo que puedes presentar como un hecho conseguido.

 

 

 

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